• 25/08/2021

Cada verano estamos a expensas de ver en los titulares de todos los medios de comunicación esa noticia que todos odiamos escuchar: la llegada de una ola de calor.

De momento, no sabemos si vendrá alguna más durante este mes. Pero para prepararte llegado ese momento, en el blog de hoy hemos recopilado una serie de consejos y trucos para que puedas sobrellevar las altas temperaturas de este verano.

 

Cómo afecta el calor a nuestra salud

El calor es un fenómeno físico que nos afecta directamente a la hora de sobrellevar nuestra vida diaria. Las altas temperaturas pueden poner a prueba a nuestro organismo, dejando evidencias en nuestro cuerpo y nuestro estado de ánimo.

El cuerpo se enfría de forma sabia a través de la sudoración, que acaba regulando la temperatura corporal. Sin embargo, los esfuerzos deportivos en clima cálido y húmedo no son favorables para nuestro propio sistema de “refrigeración", dejando el cuerpo con menos posibilidad de enfriarse. A continuación, os dejamos algunos de los síntomas del agotamiento por calor:

Aumento de la presión en la circulación sanguínea, lo que a su vez provoca una mayor retención de líquidos en algunas partes del cuerpo, como las piernas, posibilitando una mala circulación en las piernas por calor. Y la posobilidad de la aparición de la insuficiencia venosa leve.

Pero eso no es todo, ya que el corazón empieza a bombear más sangre a la piel, lo que a su vez produce un sobreesfuerzo al corazón, que debe trabajar aproximadamente tres veces más.

Además, el riñón al recibir menos sangre hace que sus arterias se contraigan y este órgano sea insuficiente para depurar la sangre, perdiendo sales y líquidos produciéndose la deshidratación.

Piel fría y húmeda con piel de gallina al exponerse al calor. Nuestro cuerpo reacciona cuando se enfrenta a temperaturas extremas. Tal y como hemos mencionado antes, nuestro cuerpo tiene un sistema de regulación natural, denominado sudoración que se encarga de regular la temperatura del organismo y evitar cambios extremos.

• Un ejemplo de ello es la sudoración intensa que se produce cuando nuestro organismo intentar bajar la temperatura corporal. Hay que tener especial cuidado con ella porque puede provocar que nos deshidratemos debido a que eliminamos más líquidos.

• En caso de deshidratación se pueden producir mareos y desmayos, por ello es muy importante beber mucha agua y mantenernos hidratados durante la época de más calor.

• La fatiga. Todo lo que hagamos durante esta época del año provoca que nos cansemos antes. Nuestras energías van destinadas a regular la temperatura de nuestro organismo por lo que nos faltan fuerzas para el resto de los quehaceres diarios.

Hidratarse bien