• 31/05/2021

Las varices aparecen por una insuficiente venosa. Las venas se inflaman a causa de una acumulación anormal de sangre debido a una disminución en el retorno de la sangre desde las extremidades hacia el corazón.

Estas insuficiencias venosas suelen aparecer en las piernas porque son en estas extremidades donde las venas se ensanchan y se dilatan provocando que la sangre se acumule fácilmente cuando una persona permanece mucho tiempo de pie.

Esta patología es mucho más frecuente en las mujeres, hasta cinco veces más, que en los hombres.

La dificultad circulatoria suele aparecer en las piernas, pero también pueden afectar a otros órganos como el esófago o, en el caso de los hombres, los testículos.

¿QUÉ FUNCIÓN TIENEN LAS ARTERIAS?

Las arterías y las venas se complementan para conseguir una buena circulación sanguínea, sin ellas la sangre que bombea el corazón no llegaría al resto del cuerpo.

La función principal de las arterías es transportar la sangre desde el corazón hacía el resto del cuerpo. Una tarea que se complementa a la perfección con la función de las venas, que se encargan de devolver la sangre del resto del cuerpo hasta el corazón.

Si las válvulas y las paredes venosas que se encuentran en el interior de las venas se debilitan, generan que la dirección del flujo sanguíneo sea siempre en sentido ascendente, es decir de las de las piernas al corazón.

Si este proceso falla, se crea el llamado reflujo, es decir que la sangre, en lugar de subir hacia el corazón, se acumula dentro de las venas de las piernas, produciendo las varices.

Arterias en varices

¿A QUIÉN AFECTAN LAS VARICES?

Esta insuficiencia venosa es una patología que afecta a un 25% de la población en edad adulta, es decir que una de cada cuatro personas tiene varices francas o también denominadas tronculares.

Este tipo de varices son las consideradas de grado 4 y son las que deben eliminar de manera obligatoria.

Las varices tronculares, también denominadas ejes o safenas suelen provocar dolores, calambres, flebitis, dermatitis, piel edematizada e incluso úlceras varicosas.

El tratamiento de eliminación de este tipo de varices es totalmente necesario, ya que de no llevarse a cabo podría provoca complicaciones graves para la salud.

El porcentaje de personas que padecen varices aumentan si tenemos en cuenta las denominadas arañas vasculares o las varices reticulares. Estos tipos de varices son más habituales, lo que provoca que hasta un 70% de la población tenga varices.

¿POR QUÉ APARECEN LAS VARICES?

Las varices suelen aparecer por distintos factores, pero el más habitual es por un defecto en las paredes de las venas, que tal y como hemos explicado anteriormente, impiden la circulación sanguínea hacia el corazón, lo que provoca que la sangre se acumule en la vena provocando la inflamación.

Otra de las causas es la tromboflebitis. Esta patología surge cuando se pasa largos periodos de reposo en la cama.

El hecho de no mover las piernas dificulta la circulación de la sangre por lo que es habitual que se originen trombos, o lo que es lo mismo, coágulos.

Un factor genético también suele provocar su aparición. Si algún miembro de tu familia tiene complicaciones en su circulación sanguínea es más que probable que tu también puedas padecer esa patología.

Por último, otra causa que suele provocar varices es el embarazo. Durante el estado de gestación es muy probable que aparezcan varices. Pero si esto sucede, no debes de preocuparte en exceso ya que suelen ser varices secundarias y suelen desaparecer entre dos y tres semanas después del parto.

Examinar piernas varices

¿CÓMO PUEDO SABER SI TENGO VARICES?

No te preocupes porque son bastante visibles. Al hincharse las venas se hacen visibles en las piernas y aparecen “carreteras” de un color liloso en ellas.

Además, empezarás a notar que las piernas te pesan más de lo habitual y el dolor y los calambres empezarán a ser habituales.

La sensación de acorchamiento es otro de los síntomas que te hará saber que tienes varices.

¿PUEDO EVITAR LAS VARICES?

Actualmente, no existe ninguna técnica o tratamiento que garantice la no aparición de las varices o que ayude a prevenirlas.

Pero es cierto que, manteniendo una serie de hábitos saludables, como hacer ejercicio físico durante al menos 20 o 30 minutos al día, y con ejercicio físico cuenta caminar, evitar llegar a tener sobrepeso y mantener una dieta equilibrada y sana ayuda a mejorar la circulación sanguínea y a prevenir la aparición de las varices.