• 22/12/2021

El frío, el viento y las primeras heladas hacen que nuestras manos y pies sufran más debido a las bajas temperaturas. Desde hace unos años hasta ahora, los sabañones en las manos tienen como nuevo enemigo la tecnología móvil. Tomar una foto, estar al tanto de la actualidad o postear en redes sociales se ha vuelto un acto indispensable en la vida de muchas personas, y las manos que quedan a la intemperie lo notan, y mucho.

Si quieres descubrir cómo evitar la aparición de sabañones o cómo curar los que ya tienes, sigue leyendo el post de esta semana.

¿Qué causa los sabañones?

Los sabañones, o también conocidos como eritema pernio, son lesiones que surgen como una de las respuestas que tiene nuestro organismo ante el frío, en este caso concreto, después de sufrir una exposición continua al aire frío.

Esta manifestación cutánea se presenta como una inflamación dolorosa producida en la zona de los dedos de las manos y de los pies. Su origen tiene como partida el cambio extremo del frío al calor, que oprime los vasos sanguíneos de los dedos, provocando así una inflamación rojiza que puede presentar picazón y molestias.

Algunos de los factores que pueden hacer que sea más propensa la aparición de sabañones son:

• Constitución: las personas con un peso menor al que deberían según su IMC (Índice de Masa Corporal) son más propensas a sufrir esta lesión. Como dato curioso, las mujeres tienen más probabilidades de padecer de esta afección, mucho más que hombres o infantes.

• Mala circulación de la sangre: aquellas personas que sean más susceptibles a tener una mala circulación se verán más afectadas por los cambios de temperatura.

• Enfermedad de Raynaud: este trastorno de los vasos sanguíneos afecta a la persona cuando sufren frío o estrés, por lo que las personas que padecen de esta afección tienen una mayor posibilidad de sufrir sabañones.

¿Cómo detectar que tengo sabañones?

Los signos que nos indican la presencia de sabañones son:

Zona enrojecida alrededor de los dedos de los pies o las manos

Dolor e hinchazón

Sensación de picor y ardor en la zona afectada

Aparición de ampollas o úlceras en la piel

Cambios de color en la piel de rojo a azulado

Los síntomas de los sabañones pueden prolongarse en el tiempo, pero en muchas ocasiones suelen curar por sí solos. Si sufrieras de esta afección y ves que los síntomas se prolongan en el tiempo, lo más aconsejable es consultar a un médico/a para descartar que se trate de otro problema y aplicar así un tratamiento acorde.

Cómo evitar su aparición

Para evitar la aparición de los sabañones hay que tener cuidado y paciencia, ya que influyen muchos factores para poder evitar su aparición, algunos de ellos son:

• Aunque suene difícil, el principal método de prevención para no sufrir la aparición de sabañones es evitar exponerse a temperaturas bajas o cambios muy bruscos de temperatura.

• La humedad es otro factor muy importante a la hora de que aparezca esta molesta afección, ya que, cuando se trata de los pies, el factor se agrava con la presencia de humedad y condensación. Por eso, es fundamental mantener la piel de estas zonas limpia y seca y utilizar guantes o calcetines gruesos, aislantes y un calzado adecuado.

• Evitar el consumo de tabaco, pues es perjudicial para las enfermedades vasculares debido a que dificulta la cicatrización de heridas.

Cómo tratar los sabañones

Como ya hemos mencionado, los sabañones tienden a curarse por sí solos. De todas maneras, entre los tratamientos más empleados para tratarlos se encuentran los corticoides tópicos o tratamientos específicos para la hipertensión arterial, que tienen un efecto vasodilatador para aliviar las lesiones sufridas por los sabañones. De todas formas, antes de adquirir este tipo de fármacos debes consultar con tu médico/a o farmacéutico/a. Aun así, aquí puedes encontrar más consejos para hacer frente a esta dolencia:

Calienta los pies y las manos progresivamente, el cambio brusco de temperatura puede agravar los síntomas. Intenta no exponer la zona afectada directamente sobre la estufa, chimenea o calefacción.

Mantén la piel siempre hidratada.

Evita rascarte en la zona afectada, hacerlo podría provocar una infección cutánea.